En el departamento de la Guajira, Riohacha, el sol y la luna siempre se encuentran, nunca se tocan, se miran y sonríen, saludan a nuestro planeta tierra. Como persona que experimenta el mar, lo siento vibrar en mi piel, mis ojos vislumbran la belleza de las aves migratorias, el oleaje suave que me aleja de tierra frme, libero la mente hacia el infnito…
Pronto, el encanto termina cuando tropiezo con una bolsa plástica fotando, de repente me encuentro con una botella, pañales, etcétera, como si fuesen unos verdaderos acompañantes, indeseados por los peces, las tortugas, las medusas y hasta para nosotros mismos, porque perjudican el ecosistema marino. Lo pienso, tratamos de hacer mínimas cosas por recuperar lo perdido o no perder lo que nos queda. Así, realizamos la jornada de limpieza marina y submarina a los alrededores del muelle de Riohacha, con la fundación Ventura Guajira dirigida por Boris Pizón y su equipo de buzos.
Sacamos llantas de carros, botellas plásticas, latas de cervezas, botellas de vidrios y muchos otros desechos. Los niños fueron la parte activa en el taller de pintura y lectura en esta jornada. Se leyeron fragmentos del libro Cuando las ballenas cantan de Víctor Kelleher y hubo dibujos de lo que piensan los niños. Ellos piensan “que los adultos no deben arrojar mas basuras al mar, deben cuidar los ríos, amar a los peces”. De esta manera, en Riohacha, nos interesa proteger y cuidar nuestras playas y el mar.
A través de la Expedición Botánica nos iremos enterando qué tan bonita es nuestra tierra.
Publicado por: Alexandra Ardila
