Manuscritos

Es una colección de procedencia diversa, los documentos que la componen fueron rescatados por estudiosos y coleccionistas que se dieron a la tarea de recopilarlos y donarlos a la Biblioteca Nacional a lo largo de los años. En otros casos, la misma Biblioteca compró los manuscritos, dado su alto valor patrimonial. Rivas Sacconi dice: “La Biblioteca Nacional posee una rica colección de mamotretos, procedentes de los antiguos colegios de religiosos… Predominan decididamente los tratados de filosofía y teología, facultad que abarca los de moral y de sagradas escrituras; siguen los de derecho y humanidades, bien escasos” (1993, p. 91). Una parte del fondo está compuesta por documentos de naturaleza archivística, los cuales son testimonio del trajín burocrático y administrativo de la colonia y los inicios del periodo republicano. Entre los coleccionistas que conformaron este fondo se debe mencionar al Coronel Anselmo Pineda, a José María Quijano Otero, a José María Vergara y Vergara, entre otros. Habría que sumar los manuscritos filosóficos dejados por los Jesuitas tras su expulsión, en 1767. También se cuenta con los manuscritos de algunas obras literarias: El Carnero (Juan Rodríguez Freyle), La Vorágine (José Eustasio Rivera), el Código de Trujillo (Baltasar Jaime Martínez Compañón) y el Libro de los signos (León de Greiff). De gran importancia son los artículos de prensa originales del maestro Baldomero Sanín Cano sobre política nacional e internacional, filosofía, literatura y cultura general; y el conjunto de cartas personales recibidas durante sesenta años por el coronel Anselmo Pineda. 647 volúmenes componen esta colección, si bien, el número de documentos es mayor porque cada volumen puede contar con más de un título. La beca de investigación sobre colecciones, del año 2011, se dedicó a identificar, catalogar y editar digitalmente el archivo personal de José Sebastián López Ruiz, ubicado en el fondo de Manuscritos. En 2012, se entregó otra beca, con la cual se hizo la transcripción y modernización del manuscrito titulado Arte de la lengua sáliba según el método más fácil a que se pudo reducir el idioma después de muchas correcciones… año de 1790.

Catálogos impresos de manuscritos que ingresaron hasta 1992: