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Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas

Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas - PNLB 

2003 - 2010

El PNLB se propone mejorar los niveles de lectura y fortalecer los servicios prestados por las bibliotecas públicas colombianas. Entre el 2003 y el 2010, su inversión fue de cerca de 160 mil millones de pesos ($USD 84 millones) entre aportes del Ministerio de Cultura, el Banco de la República y las gobernaciones y municipios, además de otros socios de entidades públicas y privadas y de la cooperación internacional.

Dada la situación precaria de las bibliotecas públicas del país (al menos 300 municipios carecían totalmente de servicios bibliotecarios), en esta primera etapa se dio prioridad a la dotación, asesoría y capacitación a bibliotecarios, construcción de infraestructura física y fortalecimiento de la RNBP. Durante el período 2003-2010 benefició a 995 bibliotecas en todo el país con la entrega de material bibliográfico y equipos audiovisuales. Estas dotaciones han sido complementadas con programas de capacitación a bibliotecarios, maestros, gestores culturales y promotores de lectura de la comunidad.

En cuanto a infraestructura física, con apoyo de la cooperación del gobierno de Japón, se construyeron 117 bibliotecas públicas. Hoy el país cuenta con servicios bibliotecarios básicos en todos los municipios y se han empezado a crear bibliotecas públicas en resguardos indígenas, comunidades afro y en algunos corregimientos. Los nueve años de trabajo del PNLB han servido, entre otros, para que el tema bibliotecario haya ido ganando un espacio cada vez más grande en el proyecto social y cultural del país.

Aun así, subsisten problemas que ponen en riesgo la calidad y sostenibilidad de las bibliotecas públicas. Entre ellos hay que mencionar la alta rotación de los bibliotecarios, los escasos recursos asignados a las bibliotecas y, en muchos casos, los bajos niveles de compromiso por parte de las autoridades municipales, que hace que existan grandes disparidades en el funcionamiento de las distintas redes regionales.

A esto se suma la falta de conectividad y las carencias tecnológicas de buena parte de las bibliotecas públicas, lo cual limita sus servicios y dificulta la articulación de la red. Por estas razones, una vez alcanzada la cobertura en todos los municipios, se da inicio a una nueva etapa del PNLB, a la que se le da el nombre de Bibliotecas Vivas, cuyo principal objetivo es crear condiciones para la sostenibilidad, crecimiento y modernización de estas bibliotecas, como centros ligados al desarrollo de sus comunidades.